LA EDUCACIÓN EN EL S. XXI
A día de hoy, la escuela y los modelos de aprendizaje,
distan mucho de los de hace 100 años.
La sociedad 2.0 del presente, dará paso a una sociedad
futura 3.0 en demanda de individuos creativos, emprendedores, críticos, competentes
en TIC, autónomos, con altas dotes sociales, que se adapten fácilmente a los
ambientes laborales, capaces de trabaja con cualquier persona en cualquier
lugar y momento. Y para ello los niños de hoy deben tener los recursos
necesarios para adaptarse a lo que venga.
Expertos internacionales de la comunidad educativa como Richard
Gerver, Alejandro Piscitelli, Judi Harris, Jannet Patti, David Alburu, Fernando
Savater, Geroge Siemens... nos muestran estos retos para la educación del
futuro:
1. Hay que formar al ciudadano del siglo XXI: la sociedad
del siglo XXI requiere individuos creativos, emprendedores, críticos,
competentes con el mundo digital, con altos dotes sociales y que se adapten a
ambientes laborales diversos.
2. La inclusión social como eje: es trascendental el
establecimiento de políticas públicas regionales para el desarrollo sostenible
en el que uno de los pilares sea la inclusión social.
3. Se requiere liderazgo institucional: la cultura digital
lleva años instaurada en la sociedad. Las instituciones educativas no pueden
permanecer ajenas, por lo que se torna fundamental un liderazgo institucional
basado en la construcción de un sentimiento de comunidad sólido, unido a un uso
de las TIC desde y para la pedagogía y el currículo del centro.
4. Extraer la inteligencia colectiva: en una sociedad cada
vez más compleja sobrevivir en ella depende cada vez más de una inteligencia
colectiva. El ser humano es social por naturaleza, por lo que ha de aprovechar
las posibilidades abiertas de la sociedad digital.
5. Contenidos + Pedagogía + Tecnología: la intersección
entre tres factores fundamentales son claves para la introducción de las TIC en
los procesos educativos: sólidos conocimientos de los contenidos, dominio de
competencias pedagógicas y manejo de herramientas tecnológicas y sus posibles
aplicaciones. La tecnología no reinventa a la pedagogía, sólo amplía sus
posibilidades.
6. Las TIC implican nuevos métodos de evaluación: aprender
utilizando las TIC requiere un planteamiento metodológico distinto al de
adquisición de meros contenidos. Evaluar este tipo de aprendizajes no debe
centrarse, por tanto, en determinar el éxito en adquisición de contenidos sino
en el dominio de las competencias del siglo XXI.
7. Hay que romper el mito de los nativos digitales, es
decir, la consideración de que todos los jóvenes son nativos digitales y
dominan las TIC para usos de provecho en el siglo XXI.
8. Fomento de la creatividad: existe una inminente necesidad
de repensar los sistemas educativos para evitar ahogar la creatividad de los
aprendices. Es decir, enterrar un sistema educativo basado en el control e
instaurar uno de empoderamiento. El alumno nace siendo creativo y el sistema
educativo ha de generar las condiciones para que pueda seguir desarrollando esa
creatividad.
9. Importancia de la educación emocional: la finalidad
principal de la Educación es que cada sujeto pueda alcanzar un grado óptimo de
bienestar social y emocional, por lo que la educación emocional debe ocupar un
lugar privilegiado en los sistemas educativos. Para ello los programas de
formación docente deben dedicar una mayor atención a tales competencias.
10. Cooperación necesaria entre familia, escuela y
comunidad: la educación no es exclusiva de las instituciones educativas: es
posible aprender en cualquier lugar de la sociedad. Para ello debe existir
conexión y cooperación entre familia, escuela y comunidad. La educación es una
cuestión de toda la sociedad.
11. Liderazgo sin burocracia: el liderazgo en una
institución educativa debe tener como finalidad principal la mejora educativa
de los discentes, con un liderazgo centrado en la pedagogía y alejado de la
pura burocracia. Todos los agentes de la comunidad educativa deben estar
implicados en la consecución de las metas del centro.
12. Objetivo: desarrollo de competencias. Los cambios de
sistema educativo deben orientarse hacia la mejora competencial de los
estudiantes. La sociedad digital requiere de competencias que los sistemas
educativos han de desarrollar (autonomía, adaptación, tratamiento de la información,
etc.), reformando el currículo. Se requerirá de unidades didácticas más simples
basadas en tales competencias útiles para la inserción social, aprendiendo de
forma conectada en red.
13. Foco en los intereses del aprendiz: el aprendizaje debe
producirse de forma natural, partiendo de los intereses del aprendiz, teniendo
en cuenta lo que ya sabe, desde la práctica y de cometer errores para ser
reorientado por el docente.
14. Un nuevo rol del profesor y su formación: desde la
transmisión de contenidos a la orientación y apoyo del alumno, generando las
condiciones para que sea éste el que, de manera activa y experimental,
construya su propio conocimiento. Ello comporta que la formación docente se
reconfigure, contemplando de forma más sólida el uso pedagógico de los entornos
digitales para la sociedad del siglo XXI.
15. Nueva ecología del aprendizaje: existe una nueva
ecología del aprendizaje que está reconfigurando la educación. Volvemos a
entenderla en su sentido amplio, más allá de su simple consideración como
escolarización.
16. El reto de considerar todos los ámbitos educativos
posibles: existe una necesidad de disrupción en el sistema educativo planteado
como ente aislado de la sociedad. Los aprendizajes producidos en ambientes no
formales e informales crecen a un ritmo vertiginoso y no quedará más remedio
que considerar los beneficios de todos estos ámbitos educativos.
17. Interactuación sobre los contenidos: el aprendizaje no
está en los contenidos sino en las interacciones que se producen alrededor de
ellos. El aprendizaje en red a través de interacciones debe consistir en
agregar, remezclar y poner en práctica los conocimientos.
18. Una formación adaptada a las demandas: la construcción
del currículo que deberá configurar los nuevos perfiles que demanda la sociedad
tendrá que hacerse entre todos los agentes involucrados en su desarrollo. La
sociedad y las escuelas deben colaborar para adaptar la formación a las
demandas sociales del siglo XXI.
19. Se trata de formar a ciudadanos, no solo a profesionales
eficientes: un sistema educativo abierto a la comunidad y basado en
aprendizajes colaborativos que implican a toda la sociedad. La labor de este
sistema no es formar a ciudadanos únicamente para ser útiles a un mercado, sino
formar a ciudadanos capaces de desenvolverse en todos los niveles sociales.
20. Evitar la ansiedad tecnológica: la tecnología avanza a
un ritmo vertiginoso, es imposible predecir qué tipo de tecnología habrá en un
futuro próximo. Lo que sí tendrá que hacer la sociedad, es diseñar cómo quiere
que sea la educación del siglo XXI, la tecnología que acompañará será la que
esté disponible llegado el momento de la implantación.
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